miércoles, 13 de enero de 2010

The Maltese Falcon: Una obra maestra del cine negro.

“The Maltese Falcon” (1941), es una cinta de cine negro del director John Huston, la cual está protagonizada por Humphrey Bogart, Mary Astor, y Peter Lorre.

En 1593, los Caballeros de la Orden de Malta decidieron obsequiarle al Emperador Carlos V una estatuilla de un halcón, realizada en oro macizo con incrustaciones de piedras preciosas, en agradecimiento a ciertas prerrogativas concedidas por el monarca. Sin embargo, esta maravillosa joya no llegó nunca a manos de Carlos V, ya que la galera en la que era trasportada fue asaltada por unos piratas. Cuatrocientos años después, el detective privado Sam Spade (Humphrey Bogart) y su socio, Archer (Jerome Cowan), aceptan el encargo de una muchacha (Mary Astor) que quiere averiguar dónde se encuentra su hermana que ha desaparecido junto a Floyd Thursby, un hombre sin escrúpulos que supuestamente tiene el halcón.


En 1930, cuando Dashiell Hammett publicó su tercera novela titulada “The Maltese Falcon”, la Warner Bros le pagó la suma de 8.500 dólares por los derechos del escrito. Los ejecutivos del estudio le asignarían la adaptación a los guionistas Maude Fulton, Lucien Hubbard, y Brown Holmes, quienes “suavizarían” un poco la historia que estaría protagonizada por Ricardo Cortez y que se titularía, “Dangerous Female” (1931). Tras el fracaso de dicha adaptación, pasarían cinco años antes de que la Warner intentara nuevamente adaptar la novela. En esta ocasión, Holmes se encargaría en solitario de escribir el guión de esta nueva cinta, la cual convertía al detective Sam Spade en un abogado llamado Ted Shayne, y al halcón maltés en un cuerno incrustado con joyas. Dicho film, protagonizado por Warren Williams y una joven Bette Davis, se titularía “Satan Met a Lady” (1936), y no obtendría mejores resultados que la adaptación anterior. Algunos años después, la misma Davis la recordaría como “una de la peores películas en las que he trabajado”.

Pese a estos fracasos, los ejecutivos de la Warner estaban convencidos del potencial de la obra de Hammett, por lo que intentaron adaptarla una vez más en 1941. Como ha ocurrido muchas veces en Hollywood, el resultado del proyecto se vio favorecido por una serie de felices accidentes. John Huston, quien en ese entonces se encontraba en la Warner trabajando como guionista, había exigido en su contrato la posibilidad de dirigir una película a su elección. Su elección para sorpresa de todos, sería realizar una nueva adaptación de la novela de Hammett pese a los fracasos de sus anteriores versiones cinematográficas. Jack Warner solo aceptaría realizar un segundo remake de la cinta si Huston le presentaba un guión atractivo, el cual terminaría escribiendo junto a Allen Rivkin. El siguiente “accidente” tendría relación con el elenco del film. Para interpretar a Sam Spade, los ejecutivos de la Warner habían seleccionado a la estrella de las cintas de gánsteres, George Raft. Sin embargo, el actor rechazó el papel, el cual luego le sería ofrecido a Paul Muni, Edward G. Robinson, y John Garfield, antes de que llegara a las manos de Humphrey Bogart. Por otro lado, pese a que Huston quería a Geraldine Fitzgerald para el rol de Brigid O´Shaughnessy, los ejecutivos del estudio insistieron en que la actriz más indicada para el papel era Mary Astor.

Completarían el reparto el actor de Broadway Sidney Greenstreet (quien a sus 61 años jamás había filmado una cinta), Peter Lorre, quien había adquirido fama internacional gracias a su papel en la cinta de Fritz Lang, “M” (1931), y el padre del director, Walter Huston, quien durante el transcurso de los años interpretaría una serie de papeles secundarios en muchos de los films del director. Gran parte del éxito de la cinta se debe a la confianza que Huston tenía en el proyecto y en su equipo de colaboradores. El director estaba no solo estaba seguro del potencial que tenía la novela de Hammett (razón por la cual se apegó lo más posible al escrito original), sino que también confió ciegamente en su director de fotografía, Arthur Edeson, cuyo manejo oscuro y casi claustrofóbico de la fotografía marcó el inicio del film noir en la industria hollywoodense. Además, Huston fue lo suficientemente astuto como para permitir que Bogart y su personaje se convirtieran en el núcleo de la cinta, lo que a final de cuentas contribuyó a que el film fuese considerado prácticamente como una obra maestra de principio a fin.

Y es que el Sam Spade de Bogart es un hombre frío y rudo. Cuando se entera que su compañero ha sido asesinado, no solo permanece inmutable, sino que además apenas se le presenta la oportunidad, besa a la viuda y declara su despreció por su difunto socio. Por otro lado, golpea a Joel Cairo (Peter Lorre) no solo porque debe hacerlo para sonsacarle información, sino porque el hombre lleva un pañuelo perfumado, algo que le produce un rechazo inmediato (la cinta tuvo algunos problemas con el código Hays por la supuesta homosexualidad del personaje de Lorre, pero Huston se las arregló para que no pasaran a mayores). A Spade no le gustan los policías y en la única persona que confía es en su secretaria Effie (Lee Patrick), siendo un héroe bastante atípico para la época. La razón por la cual el personaje de Bogart causó tanto revuelo, es debido a que se trata de un hombre que vive en base a sus propias reglas, y porque su rudeza y su actitud ante la vida no hacen más que esconder viejas heridas y sueños rotos, lo que le permite establecer un cierto vínculo con la audiencia. El Sam Spade de Bogart no solo lo llevaría a la fama, sino que además el personaje adquiriría vida propia, fusionándose eventualmente con la personalidad del actor.

Resulta curioso como por momentos la trama pasa a segundo plano, otorgándole un mayor protagonismo a los diálogos y a la interacción de Spade con el resto de los personajes involucrados en esta historia de engaño y decepción. El halcón maltés se convierte en un ejemplo de lo que Alfred Hitchcock llamaba “MacGuffin”, ya que eventualmente nos damos cuenta de que realmente no importa mucho donde está o quien lo tiene, aún cuando este es el motor de todo lo que sucede en la historia. La verdad es que el relato puede considerarse como un conjunto de interesantes conversaciones, las cuales se ven interrumpidas por violentos interludios protagonizados por hombres rudos y codiciosos, los cuales no dudan en cometer asesinatos si con ello consiguen su objetivo. La cinta tiene una buena cantidad de escenas memorables, en especial aquellas que conforman el tramo final de la historia, y presenta un elenco de actores que realiza un trabajo impecable de principio a fin. Pese a esto, solo Sidney Greenstreet obtendría una nominación al Oscar al mejor actor secundario. El film además sería nominado a la mejor película y al mejor guión.

“The Maltese Falcon” es uno de los grandes clásicos del cine y una de las películas de detectives más icónicas de las que se tenga memoria. En su primer trabajo como director, Huston probó ser un profesional consumado, no solo debido a que se dio el trabajo de desarrollar un storyboard que detallaba cada una de las tomas, sino que además logró terminar la cinta antes de lo previsto y con un presupuesto considerablemente menor. Al momento de su estreno, el film fue todo un éxito, lo que catapultó las carreras de Huston y Bogart, quienes seguirían trabajando en otros proyectos que terminarían convirtiéndose en clásicos por mérito propio. En definitiva, “The Maltese Falcon” no solo cumple con presentar los elementos que se convertirían en las claves del film noir; el detective siempre confiado en sus instintos y en recibir una buena paga; la enigmática y bella mujer, la cual es objeto de deseo pero también de sospecha; y un atmósfera dominada por un aire de fatalismo y derrota, sino que también presenta las suficientes virtudes técnicas y humanas como para que la cinta sea considerada como una joya magistral e imperecedera.




por Fantomas.

12 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Un clásico y de lo mejorcito de Bogart (es que ese papel le quedaba que ni pintado)

Ya no se hace cine negro como antaño. De hecho, se hace poco y mal, y el resto son thrillers modernos (buenos y malos)

Saludos ;)

Möbius el Crononauta dijo...

No hay palabras. Grandiosa más allá del delirio

Cinemagnificus dijo...

PUTA

OBRA

MAESTRA

NADA MÁS

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Qué grande era el cine negro por aquella época!, qué grande!. Nada que añadir a lo dicho salvo reiterar lo de Obra maestra absoluta.
Saludos

Anónimo dijo...

Viva el cine negro y viva el sempieterno Humphrey Bogart

Astor dijo...

Una pregunta señor Fantomas.

¿el personaje de Goodman tiene alguna relación con Churchill?

Es que es igualito, sin embargo, por la época en que se filmo Churchill no era famoso todavía, y por lo tanto, es curioso que apareciera en el cine.

Me he quedado con la curiosidad de ese curioso detalle.

¿Sabe usted algo al respecto?

Y felicitaciones por su excelente página.

Fantomas dijo...

- Pliskeen: Aunque no soy un gran seguidor de la carrera de Bogart, este es solo uno de los grandes clásicos que protagonizó durante su carrera. Respecto a lo que dices sobre el cine negro, tienes toda la razón. Sin embargo, te recomiendo el film "13 Tzameti" (2005) que es probablemente una de las pocas cintas actuales que se acercan al film noir de antaño de manera satisfactoria.

- Möbius, Cinemagnificus y Anónimo: Poco tengo que agregar a sus elocuentes comentarios ;)

- Crowley: Apenas termine de "arreglar" los posteos antiguos del blog, intentaré echarle una mirada a un par de cintas de cine negro que quiero postear en el blog.

- Astor: La verdad es que no tengo la menor idea si el personaje de Goodman tiene alguna relación con Churchill. Que yo sepa, no hay relación entre ambos personajes. Espero ver más de tus comentarios en el futuro.

Gracias a todos por sus comentarios,
Saludos!

Carlos dijo...

Qué iba a decir yo,

si mi blog se llama así.

Obra maestra, por supuesto.

Bogart+John Houston.

No hay más que decir.

babel dijo...

Caray, desconocía yo que esta obra maestra hubiese estado tan accidentada de realizar. Muy curiosos los datos que aportas!

Un saludo.

Fantomas dijo...

- Carlos: Tienes razón, con la dupla Bogart-Huston fue definitivamente una dupla ganadora (si no me equivoco, creo que hicieron seis películas juntos)

- Babel: A estas alturas, estoy convencido que casi todos los grandes clásicos suelen tener anécdotas acerca de su realización que son casi tan interesantes como la misma película.

Gracias por sus comentarios,
Saludos!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Lo cierto es que ví hace tiempo 13 Tzameti, y me llevé una enorme decepción. La historia prometía pero el resultado me dejó bastante indiferente, debido quizás a que el director no supo sacarle todo el jugo a la trama ni darle la tensión que necesitaba.

De todas formas, y bajo mi punto de vista, no consideraría esa película cine negro.

;)

Sam_Loomis dijo...

De los mejores filmes de Bogart y claro, que bueno que el escrito hace referencia en como Sam Spade es de los personajes pioneros del film noir. Definitivamente una joya.

¡Saludos!

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